lunes, 14 de mayo de 2012

Niche y yo

Oficialmente, soy dos años mayor que el Grupo Niche. Extraoficialmente, tenemos la misma edad.

Desde hace un par de semanas, en diferentes medios de comunicación han publicando un merecido homenaje a esta agrupación vallecaucana por sus 30 años de vida. Muchos, sin importar la región de nacimiento, han bailado, cantado y hasta sentido orgullo por ellos gracias a las letras que el chocoano Jairo Varela, alma y cerebro de Niche, ha creado.

Desde este espacio, que tan descuidado tengo, me uno a esos homenajes contando en pocas palabras mi relación con Niche.

Si mi memoria no me traiciona, todo comenzó en 1984. Tenía 4 años y en mi casa había un LP que sonaba con insistencia en el tocadisco de mi mamá. Recuerdo que pedía una y otra vez 'El Coco' pues me resultaba muy gracioso que "la vieja" regalara el coco para luego pedirlo de vuelta. En ese álbum titulado 'No hay quinto malo' también estaba la legendaria 'Cali Pachanguero', un himno que no puede faltar en fiesta caleña que se respete.

 Gracias a ese par de canciones, creo yo, hoy amo la Salsa. Ese ritmo, sumado a algunas canciones que aprendí en el jardín, fueron mis rondas infantiles. En la mañana cantaba "y la iguana tomaba café a la hora del té" y en la tarde "una vieja me dio un coco, señores, me dijo que lo pelara". Con los años llegaron otras canciones como 'Nuestro Sueño' que en medio de mi inocencia cantaba con entusiasmo. También 'Cali ají', 'Mi Valle del Cauca' que por cierto es perfecta para aprender todos los municipios del departamento, y muchos otros éxitos. En temporada de feria, las calles sonaban a Niche.

 A los 8 años, ya bailaba sus canciones. En las fiestas familiares, mi papá o algún primo se apiadaba de mí y me sacaba a la pista. También con su música di mis primeros pasos... de salsa. Esos primeros años los recuerdo como la etapa rumbera de la agrupación.

Luego llegó la etapa 'romántica' de la voz de Tito Gómez y, poco después, Charly Cardona. Éxitos como 'Nuestro Sueño' y 'Una aventura' sonaban en las minitecas luego de una tanda de Juan Luis Guerra o de Technotronic. Las voces de Willie García y Javier Vásquez ambientaron mi paso por la universidad.

 Años después, cuando ya ejercía mi carrera, tuve la oportunidad de entrevistar un par de veces a Jairo Varela, aquel hombre que siempre veía en los videos a un lado de los vocalistas.

De ambas experiencias quedaron dos gratos recuerdos. El primero, cuando puso una canción que apenas estaba en su etapa de 'preproducción' para ver qué tal. El segundo, cuando en su estudio de grabación cuando nos dejó oír (estaba en compañía el reportero gráfico) 'Un día después' recién salida del horno y aun sin estrenar en las emisoras.

 Hoy, cuando un numeroso grupo de jóvenes celebra los diez años del reggatón, otro grupo no tan numeroso de 'adultos contemporáneos' le decimos "gracias" a Niche por 30 años de excelente música. Y que cumpla muchos más.

martes, 31 de enero de 2012

Se fue Mónica Agudelo

No tenía la fama de Carolina Cruz, ni provocaba un vendaval de críticas como Laura Acuña, pero dejó un legado en la televisión colombiana gracias a novelas como 'Señora Isabel' y series como 'Hombres'. Casi todo lo que tocó fue un éxito.

Pese a ser reconocida como una de las mejores libretistas de Colombia, la muerte de Mónica Agudelo pasó desapercibida para muchos colombianos. Ella, quien falleció el 29 de enero de 2012 víctima de un cáncer, fue pupila del gran Bernardo Romero Pereiro con quien trabajó por muchos años.

Independiente de si nos gustan o no las novelas, no se puede obviar la importancia de esta mujer que le dio vida a historias que se vieron en países como Estados Unidos y que hasta tuvieron versiones como 'Señora Isabel' en México.

A Mónica Agudelo también se le debe 'Sangre de Lobos', 'La maldición del Paraíso', 'La Costeña y el cachaco', 'La hija del mariachi', 'Sueños y espejos' y 'La madre', entre otras producciones.

Lástima que esta noticia no tuvo el eco que merecía. Aquí, la nota que hizo el periódico El Tiempo y que cuenta, a grandes rasgos, quién fue.

jueves, 26 de enero de 2012

Nada qué ver

El 22 de enero, en su columna en el diario El Tiempo, Ómar Rincón publicó un acertado comentario acerca del bajo rating de 'El Laberinto', serie de gran factura del Canal Caracol que no ha logrado capturar a la audiencia.

Para el crítico de televisión, la razón, o mejor, la culpa, la tiene el mismo canal que por años ha realizado series y novelas vacías donde las balas o la risa fácil son el 'gran' argumento. En pocas palabras, malacostumbraron a los espectadores.

'El Laberinto' no es el único ejemplo. Hace unos meses, 'Secretos de familia' (también del Canal Caracol) intentó retomar la novela de misterio, con personajes de carácter e historias de vida complejas, pero tampoco resultó. Como fracasó también 'Amar y temer' y un par de intentos más que, posiblemente, llevarán al canal a desistir en la producción de historias diferentes.

Por eso, no debe sorprendernos que programas como 'El show de Suso' o series como 'El man es Germán', donde abunda el comentario obvio y el chiste flojo, tengan tanto éxito entre los colombianos.

Nos acostumbraron a no pensar. A no esforzarnos. Muchos buscamos la televisión para entretenernos, para olvidarnos de un pesado día laboral, pero eso no quiere decir que las horas frente a ésta deben ser vacías.

Punto seguido. Hoy es el último programa de 'El Radar', un espacio de entrevistas que contó con la participación de importantes periodistas y personajes y que, mezcla de un horario imposible (pasadas las 11:00 p.m.) y la indiferencia del televidente, al parecer lo llevó al mismo destino de espacios similares, la cancelación.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Hablar por hablar

Este es un ejemplo más de la ligereza con la que algunos medios de comunicación tratan los temas de entretenimiento. En la revista virtual kienyke.com publicaron una galería de fotos titulada 'Famosas escuálidas' en la muestran algunas actrices y celebridades de Hollywood luciendo bastante delgadas.

Al lado de algunas imágenes escribieron frases como: "La presentadora Guiliana Rancinc asegura no tener ningún problema alimenticio, pero esta foto muestra lo contrario". Pregunto ¿en qué se basaron para esta afirmación? ¿Una simple foto dice si alguien sufre o no de un desorden alimenticio?

De la actriz Keira Knightley dijeron "otra celebridad que oculta su anorexia". La actriz lo ha negado en repetidas ocasiones y, aunque en fotos les de esa impresión, no hay un hecho que lo confirme. Es más, hace unos años la inglesa demandó a un medio de comunicación por hacer el mismo comentario.

Grave error de kienyke.com asegurar algo semejante sin pruebas o sin fuentes.

¿Se dan estas 'licencias' porque se trata de temas entretenimiento? 


Nota. Vía Twitter les hice el mismo comentario (claro, en  140 caracteres) pero no hubo respuesta. 

martes, 8 de noviembre de 2011

¿Abajo las reinas?

Con frecuencia decimos la misma frase: mientras el país colapsa nosotros hablamos de Shakira, Juanes, reinas y otros tantos nombres que surgen según la coyuntura, pero todos relacionados con el mundo de la farándula y el entretenimiento.

 Posición, no sobra decirlo, respetable y cierta, pero un poco exagerada. ¿Por qué piden sacrificar la sección de entretenimiento y no, por ejemplo, la de deportes? Respondamos esta pregunta sin tener en cuenta cómo se hace cada sección, pues no es un secreto que a la franja light le hace falta recorrer un largo camino.

 Para mí, ambas secciones muestran información que oxigena un poco esa previa llena de balas y corrupción. Ambas, deportes y entretenimiento, tocan el gusto de los televidentes: como hay fanáticos del fútbol o del ciclismo, los hay de la música, las series y las telenovelas.

 Caso diferente sería dedicarle una hora a notas sobre Señorita Colombia (tomemos este ejemplo puntual dada su cercanía), mientras en treinta minutos hablamos de invierno, corrupción, TLC, etc. A muchos de nosotros no nos gusta el reinado, salvo para comentarlo en redes sociales o divertirnos con las respuestas de las candidatas, pero si aun los medios tienen enviados especiales es porque existe un buen número de colombianos que goza de este evento y para ellos también debe existir un espacio.

 Más que satanizar la sección miremos el despliegue y el tratamiento que recibe y si realmente se está dejando de informar sobre temas de interés general para hablar de piernas y 'derriere'.

domingo, 28 de agosto de 2011

El rigor (mortis) del periodismo light




















Este breve post es para compartirles un par de notas que encontré en los últimos días y que reflejan la falta de rigurosidad que hay en el llamado 'periodismo light'

Hace unos días, ojeando en un supermercado una revista Aló me llamó la atención el titular 'La Reina del Twitter', haciendo referencia a Carolina Cruz. La explicación era que tiene más de 230.000 seguidores y 30.000 tweets.

A la o el periodista que hizo la nota ¿quién le dijo que la presentadora es la reina de esa red social? ¿se lo inventó porque le pareció divertido, sonoro? No, no tomemos esto a la ligera, si vamos a decir ese tipo de cosas, sustentemos, respaldemos lo dicho con hechos.

Supuestamente

Si en el periodismo nos encantan los términos 'al parecer', 'supuestamente', 'presunto', en el de farándula más pero para armar toda una historia. La semana anterior el sitio LaPatilla.com publicó una nota con el sugestivo título 'Pippa y su novio, noche loca en Londres (fotos)'.

La nota, de cuatro párrafos, basó su titular en una media sonrisa que la hermana de la princesa Catalina de Inglaterra le dio a la prensa. Eso, para los avezados periodistas del sitio web, era el resultado de una noche loca con su novio. Además de la falta de precisión, qué interesa si ella se desordenó o no con su pareja.

¿Dónde estará el problema de la falta de rigurosidad de los periodistas de entretenimiento? ¿En la Academia o en los medios?

Nota: No olvidemos que 'periodismo light' no es sinónimo de trabajo o investigación ligera

lunes, 15 de agosto de 2011

¿Doble moral?

Dicen que el que tiene amigos tiene un tesoro y vaya tesoro el que tiene Daniel Samper Ospina. De lo contrario ¿cómo se explica que el tema en los medios sea el robo de su cuenta en Twitter y no la manera tan baja que usa para expresarse de las mujeres de las que se lucra?

Es cierto, soy de las que defiende la privacidad de las personas públicas pero si vamos a juzgar algunos comportamientos o lo hacemos con todos o con ninguno. Hace una semana el país se indignó porque Hernán Darío 'El Bolillo' Gómez, técnico de la selección Colombia de mayores, le pegó a una mujer cuando salía de un bar en Bogotá.

Con razón todos nos ofendimos pues un hecho de este tipo no puede pasar por alto ni en una persona pública ni en una desconocida para la mayoría de los colombianos. En La W se armó uno de los acostumbrados 'talk show' en los que faltó que pasara 'la amante' (si es que lo es) del personaje en cuestión. Con fiereza se atacó el comportamiento del entrenador de fútbol en los diferentes medios de comunicación.

Pero, cuando pocos días después se presentó el incidente que involucra al sobrino de un expresidente de la República y que tiene todos los ingredientes para ser tema del día la reacción no fue la misma. De lo ocurrido solo se dijo en los medios que le habían robado la cuenta en Twitter a Samper Ospina pero de sus comentarios humillantes hacia ciertas mujeres nada se dijo.

Términos como 'marimacha' y 'gurrecito arrechante' los usó para referirse a mujeres que hoy aparecen en las páginas de su revista y a costa de las cuales, seguro, está recibiendo una jugosa suma de dinero.

¿Por qué el silencio en este caso? ¿No debería ser Julio Sánchez uno de los más molestos con este tema pues esas palabras hacen referencia a mujeres de su equipo de trabajo? ¿Es cierto que en la columna de los domingos que tiene Samper Ospina borraron, como dijo un usuario, comentarios al respecto? ¿Por qué reaccionamos con furia con ciertos personajes y con otros callamos? ¿Si no hay golpes no hay maltrato? Preguntemos a las afectadas.

P.d. Según lo publicado por quienes tomaron la cuenta @DanielSamperO en Twitter, los comentarios arriba mencionados fueron hechos al propio Sánchez Cristo. Si es así ¿por qué permitió esos términos? ¿Acaso él las trata igual?